A pesar de que la Ley General de Prevención y Control de los Riesgos del Consumo de Tabaco tiene varios años de vigencia, aún no se interioriza y es común ver cómo, a pesar de la prohibición, se continúa fumando en lugares públicos, sean abiertos o cerrados.
El post titulado «Un derecho que se hace humo. A propósito del Día del No fumador» , escrito por Abdías Sotomayor, comisionado de la Adjuntía para la Administración Estatal, señala que es necesario hacer cumplir las sanciones señaladas por la ley y, a la vez, impulsar un cambio de conducta desde la infancia a través de la educación.
De tal manera que, aquellas personas que deciden fumar lo hagan sin dañar a otros y que los “fumadores pasivos” aprendan a exigir su derecho a un ambiente libre de tabaco. Esta es una misión en la que debemos comprometernos todos y todas individualmente, pero también a través de las instituciones del Estado, la escuela y la familia.