Más de 37 mil usuarios de transporte público urbano de La Esperanza, El Porvenir, Florencia de Mora y Salaverry sería los afectados.
Walter García Rosas tenía 38 cuando murió en manos del hampa. El chofer de la empresa Moderno Cielo Azul S.A. nunca regresó a casa porque entre él y el amor a los suyos se interpuso el cobro de cupos.
Este cáncer que se apodera del transporte público ha matado a 32 transportistas, quienes lo último que vieron fueron las ráfagas de balas disparadas por la crueldad de asesinos a sueldo. Esta escena mantiene en zozobra a trabajadores de microbuses, combis, colectivos y taxis.
Autodefensa:
Ante el derramamiento de sangre de trabajadores inocentes, mientras cubrían su recorrido habitual, la Central de Transporte Urbano de La Libertad (Certull) prepara mecanismos de autodefensa y evalúa frenar esta ola de crímenes, recortando sus rutas y horarios, pues como dice su presidente, Orlando Villanueva Salvatierra, “a veces es mejor tener pérdidas económicas, que perder la vida de un chofer o cobrador”. (La Industria).