(Bangladesh).- Dos semanas después del derrumbe que mató a mil personas, iban a romper una losa cuando oyeron un quejido. Increíblemente, había una mujer viva debajo.
Los obreros estaban a punto de quebrar con sus grúas la última losa para llegar a la que era la planta baja del edificio cuando hicieron un momento de silencio. Fue entonces que un leve quejido los puso en alerta. Eran las 3:15 de la tarde.
Enseguida confirmaron que había alguien con vida y comenzaron a trabajar a toda prisa con la esperanza renovada de salvarle una vida 17 días después de producida la tragedia.
Demoraron una hora y diez minutos en llegar hasta el lugar donde había quedado la mujer, consiguieron darle de beber un poco de agua y de comer unas galletas. Le preguntaron su nombre. Un hilo de voz les respondió: «Reshma».
Poco después, en medio de la conmoción general, la camilla la llevó a la superficie y fue trasladada a través de miles de manos de rescatistas tan curiosos como emocionados hasta una ambulancia en la que fue trasladada a un hospital.
Autoridades aseguraron que, considerando las cirscunstancias, su salud es buena y apenas si tiene heridas visibles. Aún no se sabe si pudo sobrevivir sin agua o si tuvo la posibilidad de alimentarse de alguna manera. En todo caso, acaba de comenzar su segunda vida.