El cuadro merengue, que no tuvo a su gran estrella Cristiano Ronaldo, encontró en Gareth Bale y Ángel di María a sus jugadores más desequilibrantes del encuentro.
Si bien Barcelona comenzó controlando el balón, fue el Real Madrid el que abrió el marcador. A los 10 minutos el argentino Di María recibió un buen pase de Benzema y corrió rápidamente al área rival, se quitó la marca de un rival y remató de gran manera ante la salida de Pinta.
Real Madrid no bajó las revoluciones y continuó atacando. Di María intentaba a cada momento por las bandas, y los laterales del Barcelona sufrían para poder detenerlo. Pinto, portero blaugrana, no era garantía en el arco, y esto aprovecha bien el Madrid rematando desde fuera del área.
En la segunda mitad el guión fue el mismo. Real Madrid continuaba con las acciones de peligro, mientras Barcelona era el que controlaba el balón. El joven Marc Bartra, ante la desaparición de Lionel Messi en el encuentro, se puso el equipo al hombro y fue así, que a los 72’, logró empatar de cabeza el marcador tras un tiro de esquina.
Muy cerca del final, a los 84 minutos, apareció el galés Gareth Bale con una espectacular corrida desde su propia cancha. Bale se quitó la marca de Bartra y remató espléndidamente ante la salida de Pinta, desatando la euforia de los hinchas merengues. Cuando el encuentro finalizaba Neymar estrellaba un remate en el palo.
