Durante la madrugada del pasado sábado al domingo, una pareja buscó refugio en un cajero de Oviedo, en España, para dar rienda suelta a su pasión. Sin embargo, a causa de los grandes ventanales y la buena iluminación, ellos no pasaron desapercibidos.
No fueron demasiado discretos. Por el suelo del cajero dejaron distribuida su ropa, a excepción de los calcetines, que prefirieron no quitarse. Es como si hubiesen querido que otras personas les mirasen.
Y si la historia se conoce con tanto detalle es porque no sólo congregaron a cierta cantidad de público en torno al cajero, sino que empezaron a verse retratados con cámaras de teléfonos móviles y con conexión a Internet. Al cabo de poco tiempo, todo estaba colgado en las redes sociales.
El revuelo generado por la situación llamó la atención de la Policía Nacional. Un agente quiso llamar la atención de la pareja golpeando la puerta del cajero. Lo único que logró fue llamar lo suficiente su atención como para que cambiaran de postura.
Finalmente, la autoridad se impuso y la pareja se dio por aludida, se vistió y salió del cajero. De momento no se les han abierto diligencias. Los agentes tomaron los datos de la pareja, que no han trascendido.
