La empresa del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de La Libertad (Sedalib) continúa los trabajos de refacción de la tubería matriz de la red de desagüe que se rompió en la cuadra 13 de la prolongación César Vallejo.
Sin embargo, al parecer las obras avanzan lentamente, por lo que los vecinos piden que se aceleren, ya que son insoportables los fétidos olores de charcos de aguas servidas que se han estancado en medio de la avenida.
“El hedor es terrible. Pedimos que cuanto antes se haga la limpieza de la pista y veredas que quedaron inundadas. Ese polvo asqueroso se mete por las ventanas y cae en las ollas cuando uno cocina pudiendo causar enfermedades”, advirtió Rosalía Henríquez Valverde, una vecina del lugar.
En cuanto al agua, los moradores refirieron que ya tienen el servicio pero algunos temen que el líquido vital siga contaminado. Otro problema que pudo apreciarse es que gran cantidad de ambulantes se han posicionado a ambos lados del mercado Maribel, que reabrió sus puertas tras 48 horas de cierre.
“Eso es peligroso porque las verduras, pollo y otras cosas que venden están con polvo de las aguas servidas”, dijo una comerciante del centro de abasto. (La República).