Considerado uno de los pocos peruanos privilegiado en ser retratado en estampitas en Alemania, el Dr. Augusto Aldave Pajares, descubridor del micro alga “Scenedesmus Aldavei” presentó el trabajo que ha significado su larga trayectoria con el libro “Algas toda una vida”.
La mesa de honor estuvo presidida por autoridades propias a la Universidad César Vallejo (UCV), entre ellas, Lic. José Luis Castagnola Sánchez, Director General Corporativo Sede Trujillo; la Dra. Mercedes López García, Vicerrectora de la Calidad; Dra. Emilia Urbina Ganvini, la Directora de Formación General y el Lic. Jorge Flores Chávez, Director del Fondo Editorial.
Dedicado a la docencia universitaria y a la investigación científica, Augusto Aldave presentaba en sociedad el producto que inició desde hace diez años, y que recopila artículos científicos, recortes periodísticos, fotografías, entre otros, sobre su investigación al cushuro.
“Este libro es la trayectoria de mi vida científica y académica, tiene una connotación especial, pues ahí está el origen de mi vida y pasión como hombre de ciencia, y se traduce a través de las diferentes publicaciones en revistas”, afirma el Dr. Aldave Pajares.
En tal sentido, considera también que el tema de su libro está relacionado con los recursos hidrobiológicos alimentarios, las algas, que apasionan a las nuevas generaciones, porque están destinadas a combatir la desnutrición proteica por su alto contenido nutricional y bajo costo.
El Perú cuenta con 12 mil 300 lagunas alto andinas, esto motivó al científico en su gusto por la investigación a las algas de ambiente alto andino que habitan en lagos, lagunas, puquios, manantiales, charcos, etc., pues es ahí donde existen unas bolitas gelatinosas llamados cushuro.
“Me siento feliz que la UCV haya invertido en publicar este libro que me está dando grandes satisfacciones. El libro ya está en Bruselas, pues ha sido mostrado en la Feria Internacional de Ciencia y Tecnología por estudiantes chimbotanos”, refirió Aldave Pajares.
El científico agrega que los peruanos debemos nacionalizar nuestro estómago, pues el cushuro es un producto con 30% de proteínas, el doble que la quinua y la kiwicha, que cuestan cinco veces más. Además tiene 50% de hidratos de carbono y 2.5% de grasas. Entre las exigencias nutritivas que contiene el cushuro se encuentra que tiene más calcio que la leche y más fierro que la lenteja.