Horrenda muerte le dieron unos desalmados delincuentes aún no identificados a una joven de 20 años que, según los deudos, era alumna del Instituto Tecnológico del Norte (ITN). El cadáver fue encontrado esta mañana en el Alto Trujillo, metido en una bolsa negra de plástico.
El nombre de la desafortunada muchacha era Sandy Luliana Orbegoso Zavaleta. El hallazgo del cadáver se produjo en la avenida Wichanzao, a media cuadra del cruce con la calle 5 de Noviembre (límite con Florencia de Mora). Fueron los vecinos del lugar quienes, al despertar, notaron que en plena vía pública había un bulto extraño que al parecer había sido arrojado durante la noche. Al principio no le dieron importancia, pero luego decidieron acercarse para ver de qué se trataba. Y en cuanto lo abrieron, descubrieron, con asombro, que se trataba del cuerpo de una chica, por lo que llamaron de inmediato a la policía del sector.
Media hora más tarde llegó el personal del Escuadrón de Emergencias y procedió a cercar la escena. También llegaron la fiscal de turno y los peritos de Criminalística, a fin de efectuar el levantamiento del cuerpo y su posterior traslado a la morgue.
La diligencia se tornó accidentada porque dos familias aseguraron que se trataba de una pariente que desde hacía varios días andaban buscando con desesperación. Sin embargo, solo una quedó aún con esperanzas. Los padres de Sandy Orbegoso fueron las desafortunadas personas que, con dolor y lágrimas, reconocieron los restos.
De acuerdo con los primeros informes de los peritos, la muchacha fue asesinada de varias cuchilladas. Quienes la secuestraron (porque eso es lo que se asume por ahora, que la secuestraron y la mataron en otro lado) le clavaron la punta del arma en el pecho, el cuello y la espalda. Los cortes fueron profundos. Además, antes de acabar con ella, la amarraron de pies y manos, para por último meterla en la bolsa en posición fetal. La fiscal a cargo del caso confirmó que la víctima había sido ultimada de forma violenta.
Se supo, de otro lado, que Sandy era buscada por su familia desde el domingo en la noche, cuando salió de su vivienda, en el Alto Trujillo, para ir a comprar en una tienda cercana.
«Dijo que ya venía, pero no lo hizo. No llevó nada más. Salió de casa tal y como estaba en ese momento», contó su padre, tras identificarla.
La madre de Sandy también llegó a la escena, pero no pudo pronunciar palabra alguna tras entrarse de que su niña había sido cruelmente asesinada. Solo alcanzó a decir que estudiaba en el ITN y que había denunciado ya la desaparición ante la policía.
Tras las diligencias iniciales, los restos de Sandy Orbegoso fueron llevados a la morgue.