Debe ser con padrones apristas de ONPE y no traídos de Lima a última hora.
Las elecciones internas abiertas, sin ningún tipo de regulación ni control, se han vuelto un mecanismo perverso que promueve la corruptela, porque lleva a los candidatos a contactar a los dirigentes de las organizaciones sociales y vecinales para que lleven a votar a sus asociados, para lo cual les ofrecen dádivas y regalos de todo tipo, lo que distorsiona el proceso electoral; sostuvo Calderón.
El sistema crea una votación ficticia para algunos candidatos que obtienen votos a cambio de una prebenda o regalo, o porque los apoya un dirigente “convenientemente estimulado”; pero eso significa que en la elección municipal de octubre, esos mismos electores votarán por cualquier otro candidato que les traiga “un mejor estímulo”, que podría ser alguien como César Acuña, experto en estos métodos; reflexionó Calderón.
Como se ha visto en varios lugares, en las elecciones abiertas los ciudadanos son trasladados en masa, muchos de ellos sin saber exactamente a dónde van ni por quién votarán, ya que sólo les dan una “cédula” o “polla” y, después de votar, los “agasajan” con parrilladas y regalos y, en casos extremos, en plena fila de votantes –a la vista de todos- se reparten obsequios, invitaciones a “almuerzos de confraternidad” y propaganda de candidatos con “tickets de sorteo” de artefactos eléctricos y hasta mototaxis como “premio mayor”, recordó el abogado promotor de la vacancia de Acuña.
Esa falta de regulación tampoco permite evitar que otros partidos políticos envíen gente a votar en la elección interna aprista por el candidato que consideren más vulnerable en la elección municipal de octubre, lo que en doctrina electoral se llama “votación enemiga estratégica” alertó Calderón.
Las elecciones abiertas que funcionan en otros países, son debidamente reguladas: Sólo pueden participar los ciudadanos que no son militantes de otros partidos, deben registrarse voluntariamente antes en un padrón de votantes de no afiliados y, al hacerlo, ya no pueden votar en las elecciones internas de otros partidos; todo lo cual hace el proceso más transparente, explicó el aprista.
Por eso, las próximas elecciones internas del APRA deben ser con padrón de afiliados; pero con el padrón registrado en la ONPE y no, como viene ocurriendo en los últimos procesos, con padrones traídos de Lima a última hora, en los cuales muchos apristas no aparecen y, por el contrario, hay gente desconocida. En cada base nos conocemos y sabemos quiénes somos militantes apristas y quiénes no, precisó Carlos Calderón; quien reveló que en la última elección “extrañamente” él no apareció en el padrón de militantes.
