Eclipse de Sol
Pretérito es un espacio inexistente,
que ha llevado consigo flores y cantos.
Que ha avivado nubarrones, lluvias, y desencantos.
Pretérito se lleva los abrazos, los besos, y las muecas tiernas que no tienen descanso.
Y ha rodado su engranaje que no cambia el rumbo aunque la esfera rompa el paso…
¿El tiempo?… En el tiempo quedan semillas ya sembradas, cartas, desvelos y palabras…
El tiempo es un espacio, y pretérito se lo ha llevado, como se lleva el viento el eco de las voces que en la noche, girando dicen llanto…
Chocolate fue placer, más cacao es sufrimiento. No siempre el que cosecha, retoza de contento.
No todo el que ha sembrado, rechaza el desconcierto…
En las esquinas casi negras, que lentamente van desapareciendo, pretérito hace sombra y guarda desaciertos.
Una mano cae en otoño, y otra se alza en verano,
las ruedas que han rodado, no siempre acompañan, el paso acompasado…
Y el giro de los vientos,
las mieles que han gustado,
los aromas del incienso que llenaban los espacios, con él ya se han grabado,
quedando registrados,
en la historia que es pasado…
Pasado,
que es el tiempo después de hace un instante. Pasado, pretérito, historia, recuerdos…
Todo un mundo que ha acabado…
No obstante eso, pretérito es el tiempo que ya se ha terminado.
Pero el amor que es eterno, para siempre se ha quedado.
Tomado de Poemas de Amor y otros remedios
Alejandro de la Sal y Rosas
Colaborador de Trujillo Informa desde Ginebra – Suiza
Editor de la guía Latina de Ginebra