Criminales abrieron fuego contra grupo de amigos en ‘Palo Cilulo’. Una joven de 20 años, dedicada a la venta de productos de belleza, quedó grave luego que tres inescrupulosos delincuentes abrieran fuego de manera indiscriminada en una fiesta de “palo cilulo’, en La Esperanza.
Al parecer los criminales buscaban eliminar a uno de sus adversarios, pero en vez de acertar a su blanco, hirieron a la chica, y también a otro muchacho. Hoy ambos se debaten entre la vida y la muerte en el Regional.
El infernal episodio se produjo el último sábado a las 10:30 p.m., en el sector Villa Progreso (junto a la tercera etapa de Manuel Arévalo). Naida Sucely Delgado Alva, la agraviada, se divertía junto a sus amigos de barrios cuando aparecieron los sicarios.
Estos eran tres, y por lo que han referido testigos, desenfundaron sus armas de fuego y jalaron del gatillo para disparar a mansalva.
María Isabel Alva Villalobos (42), madre de la muchacha, comentó: “Ella salió de casa como a las 10 de la noche y la balacera ocurrió ahí nomás, al poco rato. Cuando esos hombres empezaron a disparar, mi hija se encontraba de espaldas, por eso no pudo advertir lo que iba a pasar y por eso también no pudo correr”.
Según Alva Villalobos, toda la gente trató de ponerse a buen recaudo al ver los matones (al parecer ya los conocían), pero, como ha señalado, Naida no pudo hacerlo. Al final, la joven recibió cuatro tiros en el abdomen que la dejaron tirada sobre la pista, sangrando profusamente.
Las balas alcanzaron también al mototaxista Edgard Marquina Luna, de 18 años. A Marquina le cayó una bala a la altura de la oreja izquierda. Otra se le incrustó en el hombro. La tercera le atravesó el abdomen y la última la pierna izquierda.
Luego de jalar del gatillo, los agresores escaparon del lugar haciendo disparos al aire para que nadie se atreva a seguirlos. Naida y Edgard, en tanto, fueron llevados al Regional por sus allegados.
De momento, ambos se encuentran aún en este nosocomio. Santos Germán Delgado (44), padre de la joven, comentó que se encontraba en Talara cuando le dieron la noticia de lo que le había ocurrido a su hija, por lo que de inmediato se vino para Trujillo.
“Ella es una chica tranquila, el año pasado acabó su secundaria en un colegio no escolarizado y vendía productos de belleza por catálogo. Además, había pensado irse a Lima a estudiar una carrera corta y trabajar”, expresó. (Fuente: Satélite)
