ES NECESARIO. Un estudio técnico que prevea el impacto. Ordenamiento de tránsito debe verse en toda la ciudad.
Cambiar el sentido del tráfico en la Plaza de Armas y en el baipás del óvalo Mansiche, como ha anunciado el electo alcalde de Trujillo, Elidio Espinoza Quispe, sería una medida apresurada si no se tienen los estudios técnicos respectivos que den a conocer el impacto que generaría la medida.
Marco Cabrera Huamán, decano del Colegio de Ingenieros de La Libertad, advirtió que toda nueva infraestructura que se realice debe obedecer a un estudio técnico, más aún cuando se trata de un área tan sensible y caótica como el transporte y el tránsito vehicular en nuestra ciudad.
Consideró que más que un cambio del sentido del tránsito en la Plaza de Armas o el baipás debería hacerse un estudio integral del problema en todo Trujillo, para que a partir de la información y documentación recabada se vea la necesidad de hacer las modificaciones correspondientes en la circulación vial.
“Me imagino que Elidio Espinoza ya habrá conversado con un profesional especialista en el tema, para que cuando asuma oficialmente el cargo dé a la ciudadanía más detalles de su anuncio”, puntualizó.
En ese sentido, Cabrera afirmó que su institución siempre está dispuesta a servir como consultor o como ente asesor, a las nuevas autoridades, tanto de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) como del Gobierno Regional de La Libertad. Hace tres años el Colegio de Ingenieros formó a 50 supervisores de obra, que de acuerdo a ley deben monitorear el avance de las nuevas infraestructuras, pero más allá del aspecto legal está el de la transparencia.
De otro lado, el regidor de Alianza Para el Progreso (APP), Dante Chávez Abanto, aseveró que Elidio Espinoza no puede cambiar los colores a su antojo en el centro histórico. “Para eso debe contar con el visto bueno de la Dirección Regional de Cultura. El color actual del palacio municipal ha sido aprobado por el Ministerio de Cultura”, remarcó.
Ironizó diciendo que Espinoza desconoce sus funciones, pues el titular de una municipalidad no se encarga de pintar muros. (Fuente: La República)
