Problemática cultural también se abordó durante Congreso Ordinario de la Ampe.
Continuando con el programa de charlas magistrales, el I Congreso Ordinario de la Asociación de Municipalidades del Perú (Ampe) recibió ayer al viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Juan Pablo de la Puente Brunke, quien antes de comenzar su disertación dijo sentirse agradecido por tener la oportunidad de participar en un encuentro tan importante, en el que se reúnen autoridades locales de todo el país.
Durante la ponencia denominada “Patrimonio cultural, gestión, normativa y perspectivas”, el viceministro recalcó que el Perú es uno de los nueve países que cuenta más sitios arqueológicos a nivel mundial.
“Hasta el momento tenemos identificados 19 mil 903 sitios arqueológicos, pero los especialistas sostienen que el número real bordea los 100 mil, pues cada provincia y distrito posee recursos culturales, muchos de los cuales aún están por descubrirse”, acotó de la Puente Brunke.
Uno de estos lugares es la Huaca del Sol y de la Luna, que tras más de dos décadas de intervención, ha logrado ser puesta en valor, y se ha convertido en un polo de desarrollo turístico.
Prueba de ello es que ha recibido premios tan importantes a nivel mundial como el ‘Reina Sofía’.
“En 1991 la Huaca del Sol y de la Luna era un cerro que muy pocos conocían. Hoy, más de 170 mil personas la visitan cada año. Esto es el resultado de un proceso que ha durado más de veinte años y es un claro ejemplo de que un modelo de gestión público privada da buenos resultados”, afirmó el viceministro.
En esa misma línea, indicó que “las alianzas con los municipios son fundamentales para preservar el patrimonio cultural”, ya que hacerlo está dentro de sus competencias establecidas de acuerdo a ley.
En otro momento, lamentó la derogatoria del Decreto Legislativo Nº 1128, con el cual se buscaba crear un concepto de gestión cultural orientada a traer inversión para la preservación del patrimonio.
Además, agradeció el apoyo formal que el decreto recibió por parte de diversas municipalidades, como las de Trujillo, Puno, Cajamarca y Chiclayo, entre otras.
“Este decreto no era una amenaza, la verdadera amenaza para el patrimonio de cualquier país es que no se le ponga en valor, pues de este modo está en riesgo de destrucción”, puntualizó el viceministro.