Menor realizaba trabajos de construcción civil junto a su padre. Otros dos obreros resultaron heridos.
Una trágica muerte encontró un adolescente de 16 años, quien terminó aplastado por un bloque de concreto de más de 200 kilogramos, mientras realizaba labores de construcción civil junto a su padre, hermano y primo en una vivienda del distrito de La Esperanza. Pese a los denodados esfuerzos de los bomberos por reanimarlo, nada pudo hacerse para poder salvarlo.
Clemente Vásquez Condorchai, de 56 años, refiere que hace ocho días contrató el servicio de un maestro de obras para la construcción de un voladizo (estructura que sobresale en las paredes o edificios) en su vivienda, ubicada en la manzana A1, lote 1, en la calle Las Azucenas, en el sector Nuevo Indoamérica del referido distrito. A los trabajos se incorporaron de inmediato Eduardo Pedro Flores Flores el sobrino de este Elder Joel Campos Pizán, su hijo de iniciales C.F.P., de 16 años y un segundo menor de aproximadamente ocho años.
Un mal cálculo de días por parte del maestro de obras Flores Flores habría desencadenado una tragedia. A las 4:00 de la tarde, del último martes, este dispuso el desencofrado (retiro de los moldes, en el que se vacía el hormigón hasta que fragua) para iniciar los trabajos de tartajeo (enlucir con cemento), para los cuales ayer por la mañana instalaron un improvisado andamio de madera, al cual subieron los obreros sin imaginar que el voladizo de más de 10 metros de largo por tres metros de ancho se desprendiera y cayera sobre estos.
Desafortunadamente C.F.P., no pudo librar uno de los bloques de concreto y terminó aplastado por este, mientras que su padre y su primo resultaron gravemente heridos. (Fuente: La Industria).