Fiscalía lo libera por falta de pruebas, pero ordena nuevo examen médico legal. Otro padre lo acusa por el mismo delito.
Un presunto caso de violación conmocionó el caserío de Chinchimbara, jurisdicción del distrito de Huaso, provincia de Julcán. Un menor de 10 años acusó a un enfermero de la posta de salud de ser la persona que lo ultrajó en un ambiente del establecimiento de salud, cuando acudió en compañía de su abuela de 80 años a su control de niño sano.
El último sábado un grupo de ronderos intervino al profesional de salud identificado con las iniciales W.E.A.S. (30), en circunstancias que transitaba por una calle céntrica del caserío, en compañía de otros trabajadores de salud.
Durante las interrogaciones efectuadas en la base rondera, el acusado lo negó todo, pero un miembro de la ronda identificado como Barbarán Paredes lo enrostró por un episodio similar. Contó que a su hijo de 11 años también lo desvistió y como éste gritó, el padre ingresó violentamente al consultorio y logró salvar a su menor.
El infante reveló que su agresor le obligó a recibir tres soles y le pidió que no cuente de lo sucedido a nadie. Al llegar a su vivienda, su abuela se percató del dinero que tenía el menor y al interrogarlo le confesó lo ocurrido. (Fuente: La Industria)
