Iván Diego Piscoya Ramos, de 22 años, sujeto que ultrajó hasta en cinco oportunidades a su hermana de apenas 10 años de edad, fue condenado a 35 años de prisión efectiva por el Primer Juzgado Penal Colegiado de Trujillo.
En la audiencia se reveló que el depravado esperaba que su padre y familiares salgan a trabajar para violar a la menor en su domicilio de la calla Santa Cruz del barrio Chicago.
Fue la empleada del hogar quien notó moretones en los brazos y espalda de la menor al momento en que se duchaba. Ésta, en su manifestación, sostuvo que el acusado la había golpeado porque ella se había defendido.
También dijo que quiso contarle a su padre lo sucedido pero se reprimió al recordar las amenazas de Iván Diego Piscoya de golpearla hasta matarla si contaba los hechos. Por lo que esperó que llegue su madre de España para confesarle lo sucedido. Finalmente fue denunciado ante el Ministerio Público. (RPP)