En una entrevista en el canal del Estado, el presidente Pedro Castillo atribuyó la corrupción en el país a una herencia de gobiernos anteriores y no dio respuestas claras sobre la situación de sus sobrinos y de Bruno Pacheco, personas de su entorno cercano que están prófugos de la justicia.

El presidente Pedro Castillo sigue sin dar respuestas claras sobre los presuntos actos de corrupción cometidos en su Gobierno y por personas de su entorno más próximo. En una entrevista difundida este domingo en TV Perú, el mandatario atribuyó a la corrupción heredada de gobiernos anteriores la crisis institucional y política que vive el país, pese a los casos en los que están involucrados sus sobrinos, su exsecretario de despacho, Bruno Pacheco, y otros funcionarios nombrados por su Gobierno.
Al ser consultado sobre la situación de sus sobrinos Gian Marco Castillo Gómez y Fray Vásquez Castillo, quienes están prófugos de la justicia por su presunta participación en licitaciones de obras en el Ministerio de Transportes, Castillo dijo que se siente indignado «como cualquier ciudadano», no obstante, no hizo ninguna mención relevante respecto a ellos, y se refirió al «país que hemos heredado» en cuanto a corrupción.
Solo admitió que no ha vuelto a conversar con ellos, quienes fueron visitantes asiduos de Palacio de Gobierno en los primeros meses de la gestión de Castillo, según los registros oficiales. Luego se limitó a señalar que está «enfocado y dedicado a responder al país que nos ha correspondido» con su elección y que «jamás» van a encontrar indicios que lo vinculen con actos de corrupción.
«Jamás me va salpicar la corrupción y si pasa por el entorno familiar y si hay que dar la cara la tenemos que hacer; no solo al entorno al presidente sino a muchas personas que hasta el día de hoy no dan la cara, creo que es el momento de que los regímenes anteriores también digan, basta de eso».
Cuando se cumplen más de 100 días sin que el presidente brinde declaraciones a periodistas, Castillo dijo que su silencio ante los medios de comunicación es por «una decisión personal» debido a que conoce «el comportamiento de cierto sector de la prensa» que, según señaló, no recoje sus declaraciones en las entrevistas, «sino el libreto que llevan con anticipación».
Sin embargo, aseguró que es respetuoso de la libertad de prensa y que en su gobierno «no ha habido ningún tipo de mordaza». Al ser consultado, si esperará 100 días más para ofrecer otra entrevista como la concedida a TV Perú, respondió: «No creo, vamos a voltear esta pagina. Creo que el Perú necesitsa estar más informado».
Pese a estas expresiones, el presidente Castillo se retiró de las instalaciones del canal del Estado al finalizar la conversación con el periodista Julio Navarro, sin declarar a la prensa, que lo esperaba en los exteriores de TV Perú. (Vía RPP),