confusiones. Frente a la propuesta de Hernando de Soto, ahora la candidata refiere que «no se va a negar». Sin embargo, el vocero fujimorista, Pedro Spadaro, sostuvo que el economista opinó a título personal.
La propuesta del economista Hernando de Soto de promover un diálogo con ex terroristas como salida para destrabar las inversiones mineras ha originado desencuentros y contradicciones en Fuerza Popular (FP).
De Soto, presentado hace pocos días como asesor estrella de Keiko Fujimori, declaró el martes a dos diarios (El Comercio y Exitosa) que hay «varias clases» de terroristas: los «malos» (que operan en el VRAEM), los del Movadef y a los que bautizó con el curioso nombre de «Sendero Verde» y que tienen, según el economista, una vena ecologista y han depuesto las armas.
Ayer Keiko Fujimori estuvo de gira proselitista por Apurímac y consultada sobre lo afirmado por el fundador del Instituto Libertad y Democracia (ILD), respondió: «Si queremos buscar una verdadera reconciliación, si hay algunas personas que están arrepentidas y que buscan dialogar con las instituciones y el Estado, no me voy a negar».
Lo curioso es que esta aceptación de Fujimori –de conversar con terroristas– se contrapone con su posición inicial, mucho más cauta. En efecto, el miércoles manifestó que, primero, conversaría con su asesor sobre «este planteamiento serio» y que no deseaba «entrar en discrepancias».
Pero mientras que Keiko Fujimori ha variado su posición inicialmente dubitativa, en su partido han decidido quitarle peso a lo dicho por De Soto.
Eso se desprende a partir de lo afirmado por el congresista y vocero de FP, Pedro Spadaro, quien, consultado acerca de la singular propuesta del asesor de la candidata presidencial, sostuvo que se trata de una «opinión absolutamente personal».
El legislador fujimorista expresó que no comparte el punto de vista del economista y resaltó que lo que plantea FP «es la reconciliación nacional».
De Soto fue presentado de manera oficial el sábado pasado por la propia Fujimori como su nuevo asesor (ya la había apoyado en la campaña del 2011).
La candidata señaló ese día que su labor sería plantear propuestas para la formalización de los trabajadores peruanos. Menos de una semana después, se ha producido la primera gran contradicción entre el economista y FP. (La República).