Miles de fieles testimoniaron su fe en el Corpus Christi Arquidiocesano

(Trujillo).- Con emotivas muestras de fervor a Jesús Sacramentado, miles de fieles participaron de la Solemnidad del Corpus Christi Arquidiocesano, que se desarrolló por 20 años consecutivos con las coloridas alfombras y arcos florales, en todo el perímetro de la Plaza de Armas de Trujillo.

La declaratoria de feriado no laborable, emitida por el Gobierno Regional, permitió que empleados públicos, familias enteras, alumnos de las diversas instituciones educativas, autoridades en pleno y fieles en general, pudieran testimoniaron públicamente su fe en la presencia viva y real de Cristo, presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad, en la Santa Eucaristía.

Inclusive, 30 ex internos, varones y mujeres, que gozan de semilibertad del penal El Milagro, participaron por primera vez con las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), de la celebración del Santísimo Sacramento, ofreciendo, incluso, una alfombra como gratitud por las bendiciones recibidas.

La Solemne Misa, estuvo presidida por el Arzobispo de Trujillo, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y presidente del Consejo Episcopal Lationamericano (CELAM), Mons. Miguel Cabrejos Vidarte OFM y concelebrada por su Obispo Auxiliar, Mons. Timoteo Solórzano Rojas y sacerdotes de la Arquidiócesis de Trujillo.

En su reflexión, Mons. Miguel Cabrejos, recordó que en la Biblia “hay muchas preguntas de Dios, de Jesús y de interlocutores. Estas interrogantes y respuestas nos dan criterios de reflexión y actuación, porque nuestras decisiones no se pueden enviar al infinito, o como se dice, a dormir el sueño de los justos”.

“Las preguntas contenidas en la Biblia son vivas, son para todos los tiempos y son especialmente, hoy, para nuestra conciencia”, sostuvo monseñor”, subraya la autoridad religiosa.

“¿Dónde estás?, Quién te ha dicho que estás desnudo? con la respuesta: La serpiente me sedujo y comí”, recuerda el arzobispo, explicando que Adán no asume su responsabilidad, sino que hecha la culpa a la serpiente, representación del espíritu del mal”.

Igualmente, ejemplificó con la pregunta de Dios a Caín: “¿Dónde está Abel, tu hermano?, No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano? Caín tampoco se responsabiliza de su hermano. No le interesa”, relata el celebrante.

En otro pasaje, cita la interrogante de Jesús: “Y ustedes, ¿Quién dicen que soy yo? La respuesta de Pedro: “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo”, cuenta.

Sin embargo –continúa el Arzobispo– también se descubre la conciencia del hombre: “El que esté libre de culpa que arroje la primera piedra”. Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?, respuesta: “Ninguno, Señor….tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más”.

El presidente del Episcopado Peruano, recuerda que también hay preguntas de los interlocutores, que ojalá sean también nuestras preguntas:

“¡Queremos ver a Jesús! Esta es la tarea de la Iglesia, y para cumplir esto, es indispensable que vivamos la experiencia del apóstol Juan: “Lo que hemos visto y oído, les anunciamos, para que ustedes estén en comunión con nosotros”, remarca.

Del mismo modo, cita la pregunta y respuesta: “Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna? Jesús, responde: Anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres… y luego ven y sígueme”.

El Arzobispo sostiene que todas estas preguntas, respuestas y afirmaciones en la Biblia “nos sirven para tener conciencia y dejar que la palabra de Dios nos interpele hoy, porque lo eterno debe fecundar el tiempo temporal y lo infinito debe abrazar a la criatura concreta”.

Apuntó que la Biblia nos da criterios auténticos de evangelización. “Por eso retomando a San Pablo que desde Mileto mandó llamar a los presbíteros de Éfeso y les dijo: Ustedes saben que: “He servido al Señor con toda humildad, en las penas y pruebas que me han procurado, que a mí no me importa la vida: lo que me importa es completar mi carrera, y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús: ser testigo del Evangelio”.

Finalmente, cuestiona: ¿Qué tenemos que hacer nosotros? Ante ello, aludió la respuesta del Papa Francisco: “Tomar el camino sinodal. “Sinodalidad es caminar juntos, pastores, sacerdotes y fieles.

“Así sea difícil, debemos de hacer el esfuerzo de caminar juntos en la historia, en la sociedad, en las responsabilidades, en el trabajo, en la familia, en los trabajos pastorales y en todo. Caminar juntos como Jesús caminaba con sus discípulos en Emaús”, propuso el Arzobispo.

El presidente del Celam terminó su homilía evocando la frase de Cristo: “Volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y nadie les quitará vuestra alegría”

Procesión:

Fueron 39 bellas alfombras y 20 arcos florales, ofrendados por las Vicarias de esta Arquidiócesis y diversas instituciones públicas y privadas, las que adornaron el paso del Corpus Christi, glorificado con 28 imágenes de ángeles en variedad de tamaños. El recorrido procesional estuvo acompañado con cánticos eucarísticos y signos de fe, devoción, gratitud y amor a Cristo Eucaristía.

La celebración del Corpus Christi concluyó con la Solemne bendición Eucarística desde el altar principal, desde donde Mons. Miguel Cabrejos, agradeció la presencia de los fieles y la colaboración de las autoridades locales y regionales, así como a las instituciones públicas, educativas y las comisiones organizadoras, por unir esfuerzos y lograr concretar con éxito esta memorable celebración religiosa.

La Semana Eucarística concluye este domingo 23 de junio, con la celebración del Corpus Christi en cada parroquia de esta Arquidiócesis.

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