Haku Wiñay, modelo de desarrollo rural para familias de Julcán

La implementación de tecnologías productivas del proyecto Haku Wiñay de Foncodes significa un antes y un después en la vida de las familias del distrito y provincia de Julcán, región La Libertad. Poco a poco se va superando la extrema pobreza.

Julcán es uno de los lugares donde las inversiones productivas del Estado a través de Foncodes se traduce en aspersores que permiten el riego de parcelas y huertos familiares, producción de abono orgánico, instalación de cocinas mejoradas, módulo de agua segura, galpones de cuyes y gallinas, emprendimientos rurales inclusivos, y capitación financiera.

Desde el año 2014, con una inversión global de 1 millón 136 mil 250 soles, unas 303 familias usuarias de Haku Wiñay de los centros poblados de Chugurpampa (95), Oriente Huaychaca (110), y Nuevo Perú (98) pertenecientes al núcleo ejecutor central de Julcán, trabajan en pos de la seguridad alimentaria y la autonomía económica.

La intervención de Foncodes a través de Haku Wiñay se realiza en cuatro componentes: sistemas de producción familiar, mejora de la vivienda saludable, promoción de negocios rurales inclusivos, y fomento de capacidades financieras.

Al visitar las viviendas de las familias que habitan en los centros poblados de esta zona de altoandina de la región La Libertad, se nota un cambio sustancial, tanto en la parte productiva como en su modo de vivir. Están convencidos que este modelo de desarrollo rural permitirá que en el futuro inmediato vivan en mejores condiciones de vida, sus hijos y toda la familia. Ahora se alimentan mejor y tienen sus negocios que les van generando ingresos económicos, con los cuales sostienen y educan a sus hijos.

Es el caso del usuario Milton Cruz García, del caserío Nuevo Perú, quien manifiesta estar experimentando un cambio importante en su comunidad. Con Haku Wiñay tiene huerto de hortalizas, parcelas con tubérculos y granos, cocinas mejoradas, y tiene su propio negocio.

Del mismo modo, Linder Ventura Burgos, del caserío Chugurpampa, se siente muy contento siendo usuario del proyecto Haku Wiñay. Ahora, con asistencia técnica del yachachiq, él y otros miembros de su comunidad han asimilado tecnologías que, dice, les permitirá incrementar la productividad.

Así como ellos, antes de la intervención de Haku Wiñay en Julcán, las familias no acostumbraban a cultivar y consumir hortalizas como zanahoria, betarragas, apio y otros. Solo de vez en cuando las utilizaban, o casi nunca. Por lo tanto su alimentación era deficiente. En cambio ahora, ya saben que es necesario combinar o complementar, por ejemplo, la carne de cuy con verduras y cereales. Las verduras los consumen en ensaladas, consumen huevos. Así los niños y adultos están mejor nutridos.

Una parte de la venta de los excedentes de los productos lo destina al ahorro para emprender o mejorar sus negocios. Además reciben capacitación de como utilizar la tarjeta de débito.

Las familias que antes vivian en extrema pobreza, ahora con Haku Wiñay y con la asistencia técnica de los yachachiq, están muy motivadas para cambiar las historias de sus vidas.

Eberth Flores Gonzales, jefe de la Unidad Territorial Foncodes Trujillo, dice que en todos los centros poblados de la región La Libertad donde intervienen Haku Wiñay han avances significativos en el desarrollo de capacidades y emprendimientos rurales orientado la disminución de la pobreza.

Comentarios

Déjanos un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *