Con uso de la presa Palo Redondo el país obtendrá cada año US$ 1,300 millones más

No terminar esta parte de la III etapa de Chavimochic, pone en riesgo la inversión de  US$ 250 millones en el 70% de lo avanzado.

El gobernador regional Manuel Llempén Coronel ratificó su decisión de suscribir la adenda necesaria para destrabar la construcción de la presa Palo Redondo -del proyecto Chavimochic-, hasta concluirla, la que ya está lista y solo faltan los informes formales del MEF y Contraloría, entidades que acompañaron todo el proceso para sacarla adelante.

“He creído conveniente suscribir la adenda más que nada pensando en los 250 millones de dólares ya invertidos y en los 1,300 millones más que pueden ingresar anualmente al país”, dijo.

Tal monto es similar a lo que recibido el año pasado por este concepto, de manera que al incorporar con riego otras 30 mil hectáreas que hoy no se pueden utilizar por falta de agua en la I y II etapa del proyecto, las divisas se duplicarán llegando a 2,600 millones dólares, agregó.

Por eso es muy importante para la región La Libertad que terminemos la construcción de la presa Palo Redondo y, lo que es más, estamos exigiendo a la concesionaria que culmine esta obra y después dejen el contrato de concesión, puntualizó el mandatario regional.

“La concesionaria no tendrá los 20 años de administración. Que eso quede muy claro. Ellos tampoco van a construir la continuación del canal Madre, desde Moche hasta las Pampas de Uricape”, señaló seguidamente.

Indicó igualmente que ayer le informaron desde Lima que la adenda ya está consensuada y terminada y la van a pasar al MEF y la Contraloría, para que den su visto bueno, que es el último paso previo a su suscripción entre el Gobierno Regional de La Libertad y la concesionaria.

Llempén recordó que la puesta en operación de Palo Redondo permitiría almacenar 360 millones de m3 de agua para riego de 30 mil nuevas hectáreas depara cultivo que por ahora no pueden ser aprovechadas debido a la falta de agua, 40 mil nuevos empleos directos y la generación de energía eléctrica, entre otros.

De reiniciarse Palo Redondo, que tiene 70% de avance, Odebrecht desistirá -como es su compromiso- del arbitraje internacional, el que podría dilatarse por seis años, tiempo que seguiría paralizada la obra, lo que podría costarnos perder 250 millones de dólares.

Igualmente desistirá de seguir adelante con la concesión de las tres etapas del proyecto, tal como estaba proyectad en su contrato suscrito durante la gestión de José Murgia.

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